El pasado 22 de febrero celebramos el acto de entrega de diplomas al alumnado de 4º A, por haber participado en el Proyecto "Por cuatro rincones de mi ciudad. Un proyecto intergeneracional" al que se le ha otorgado el primer premio "Joaquín Guichot" de investigaciones, experiencias y materiales sobre Andalucía y su cultura.
Recibimos una nota informativa donde nos comunicaban que tendríamos nuestro reconocimiento por haber participado en dicho proyecto. Nos proponían organizar el acto e invitar a nuestros familiares y amigos/as.
Muy ilusionados empezamos a hacer un primer listado de las tareas.
Pensamos que era más adecuado dibujar nuestro escudo, además en él aparece la Torre de nuestra localidad, de la que partió nuestro Proyecto.
Pensamos en las personas que queríamos que nos acompañaran, había que hacerles llegar la invitación.
El 9 de febrero, nuestra seño recibió un correo de Carmen Jiménez, asesora del CEP de Jaén, en el que nos dice que para terminar el acto debemos pronunciar un discurso.
Estas eran nuestras ideas previas:
Nombramos un secretario para anotar a todas las personas que iban a asistir.
Preparamos el guión del acto.
Presidirían la mesa el director de nuestro Colegio, D. Fernando, y el director del CEP de Jaén, D, Tiburcio, quiénes harían entrega de los diplomas.
Elegimos a dos maestros de ceremonias.
Y por grupos estructuramos la conferencia sobre el Proyecto de la Cultura Árabe,
Hemos estudiado a Joaquín Guichot y elaborado un díptico o tríptico sobre su biografía.
Estamos muy agradecidos a todas las personas que habéis estado detrás de este acto, preparando esas cosas que no se ven.
Gracias a Carmen Jiménez, por ser nuestra cómplice en este acto.
A Charo, por ayudarnos con todos los preparativos y a nuestro maestro Manolo, porque ha colaborado en todo: nuestro informático, músico, maestro....
Gracias.
El acto se clausuró con unas palabras que nos dedicó Tibu, a quien le agradecemos desde este rinconcito su asistencia, que resultó ser una compañía muy agradable, con unas palabras muy tiernas, pero profundas, dirigiéndose directamente al alumnado, mirándolos a la cara y manifestando su admiración por lo conseguido en esta clase. Además tuvimos la suerte de que nos obsequiara con una preciosa versión del cuento de “La manzana que quería ser una estrella” fusionado con el “Romance de las tres morillas”, para concluir afirmando que todos y todas llevamos una estrella en nuestro interior, sólo tenemos que encontrarla o tener la suerte de contar con alguien que nos la muestre. Sinceramente, GRACIAS.
























